domingo, junio 10, 2007

S/C...


Vergüenza de las palabras

o de ver,

el poco efecto que surten


desordenadas


puestas ahí,

cobarde

e impunemente


como si cualquier

tontera

fuera poesía


el caso es que no pienso

más que en tu sonrisa,

y en ese instante quieto


detenida


cuando hasta el mesero

preguntaba


¿y ahora, qué?


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