martes, julio 15, 2008

Textos breves y variados.


Eres Dios y eres notable,

como una instancia

y más allá de cuadro mismo,

parca, presuntuosa virgen,

lastre por el cual

nadie te carga,

devocionario triste

y escapulario,

capilla silente,

como azote de témpano

quedas, resultas incólume,

ante el altar callado.

Sin querer adoctrinar

se pinta, se acomoda

una tirita de papel silente,

en una alcoba deshabitada.

Se pinta con el viento

se asumen alforjas,

se propicia la amarra;

en lo personal,

la pintura adocenada las mató.

Pinta la pálida

y haciendo su pan

como ahogándose,

toda cubierta de masa;

por la harina

no se pregunten,

por la levadura, menos.

En resumidas cuentas

la pintura es una doña

infeliz, ingrávida,

sin peso,

una cantimplora de yeso

medio filtrándose.

Ahora el asunto

vuelve a ser con la pintura,

y esa cualidad inextinguible

y poco clara de la visualidad,

si no fuera por la música

no habría más palabras que decir.

La visualidad no es un postre

ni es un helado de tres leches.

Vaya, tú haces reflexiones

como si una voz te hablara,

y armas barricadas

y haces gesticulaciones,

y tu emoción es la tormenta

en un vaso de leche.

Y te rendiste

con las piernas abiertas,

y el enemigo llegó y entró

como Pedro por su casa,

no hubo ni pestillo,

picaporte, ni llaves,

si contigo se hicieron la América.

Si se enteran

va a quedar la grande

pero nada de nombres,

los caballeros,

no tenemos memoria.

Lo mejor de nuestras vidas

pudo ser desconocerme,

hacer como que nada

de caricias

o miradas lánguidas,

los chupones,

fueron a la manera

de una tercera persona.

Una pintura sencilla

es una muerte simple,

una vida de perforaciones

en el entramado

de una tela que se hunde,

ligera,

una pintura rara vez

es lo que parece.

Por el cansancio que tienen

los reconoceréis,

por lo enredado al hablar

y al tratar de mantenerse

despiertos,

por sus frutos

esos pantalones

casi cayéndose,

una comprensión

de lectura

deplorable,

pésima,

y unas mechas medio tiesas,

de sombrero,

un cerebelo abovedado

que a duras penas se mantiene.

Nuestro horario de salida es un asco,

nuestros jefes nos cargan la mata

como si fueran alforjas, nuestros clientes

ya parecen los pacientes de un psiquiátrico,

donde nosotros mismos,

hemos de tomarnos una tacita de té.

Esta es la hora de la tarde

cuando sale el cielo azul,

de entremedio de esas motas

grises, violáceas,

a cuyos pies los árboles

no son más que espíritus cansados,

cuyas gruesas cabelleras

dan lástima.

Cuando escriba algo decente

les avisaré,

el blanco de las nubes

es a las 14:20, como

para quedarse,

observando este cielo

en su mapa constante,

dentro de esta casa

de paredes anchas,

y de enormes ventanales,

y uno transcribe unas cartas,

que luego deposita en ataúdes.

y uno siempre está

esperando un automóvil,

tras el visillo,

como si fuera una pátina.

Vive con nosotros

este zafarrancho de combate,

y hay goteras en el techo

de la comunidad.


domingo, julio 13, 2008

s/c...


No tengo nada que ver contigo

y menos, con tus metidas de pata,

si hasta el diablo en tu nombre

me ha amenazado con incendiarme,

al menos en una secreteada instantánea,

truculentamente desapareciendo.


s/c...


Dibujando se hace cualquier cosa

menos dibujar,

¿quieres comprender

cómo acabar con una imagen?

¿quieres aprender un poco

a asesinarle?

dibuja un tanto así, tranquilo,

a ver si puedes,

dibujar no es el regazo de una madre

y si no te burlas

ni te ríes de tus trabajos,

dibujar te sirve la nada,

persistir en el encanto de un dibujo

es pero, completamente inútil.

sábado, julio 12, 2008

s/c...


Alguna vez tus pies

irán en realidad cansados,

al ritmo incandescente de una pérdida,

alguna vez sabrás lo que es calzarte

en las sandalias justas de la envidia,

y retozar desnuda pero con fiebre

bajo el alero inerme de tus heridas,

alguna chance tendrás en esta vida

para escupir directo a tu chata ,

donde se fermenten los desgarros de una muerte

desapercibida,

alguna vez aprenderás y en una de esas,

tú te nos deshaces, pero para siempre.


s/c...


Todos los poetas se han dejado barba y miran raro

como desnudando alguna presa extraterrestre

bajo el suelo,

o por debajo del subsuelo

donde surgen sus oscuras retahílas

hablando eternamente de lo etéreo,

o haciendo algunos gestos

pero que ni te explico,

mientras arman unas frases tipo metafísicas,

sin reconocer la trampa inerme de las horas,

en el secreto des-agujerearse de sus chalecos.


jueves, julio 10, 2008

La Espera...



"Yo busco el amor. El amor de verdad. Ridículo, inconveniente, arrollador... eso de no poder vivir sin la otra persona. Y no creo que eso esté aquí, en esta carísima suite en este precioso hotel en París".
Carrie Bradhsaw, Sex and the city.

Como seguir esperando,
callada en la habitación,
solo el teléfono y la distancia.
A veces la espera no da frutos
y solo llena de telaraña

No hay mujer.
No hay nada que soporte tanto,
tanto tiempo,
sin transformarse en una ridiculez.

Y en la espera que no lleva a nada,
se pudre todo,
quedando vacía y desnuda
sin sentimiento,
sin corazón.

sábado, julio 05, 2008

s/c... (fragmento)


...porque una secreta esperanza

es fiasco, y aunque esa nada

quede ahí, flotando,

lo mejor vendría a ser

no preocuparse tanto,

si al fin y al cabo

el truco que sea, da lo mismo,

llenémonos del humor mejor será...


s/c...


A los mecánicos cuáticos

favor de abstenerse


a las valkirias tenebrosas

favor, salir de su agujero


a los sesudos caminantes:

hagan caso omiso


no me presten demasiada atención

ni me hinchen las guindas


y encarecidamente:

nada de patotas arriba de la micro.


s/c...


Era buena onda la muchacha

¿para qué estamos con cosas?

era re bonita y re simpática la flaca

pucha que era súper agradable


na que hacer, se divertía

nada que decir.

s/c...


No me muero de la risa

ni en los incendios


ni en las palizas de los diarios

con sus terribles secretos


no tengo mucha prisa

pero debo hacerlo todo de nuevo


la mañana es la que sale corriendo por la ventana

cuando cierro nuestra puerta giratoria sólo un poco


y hace como que me divisa,

pero se me aleja por el cuello


como aquel vapor oscuro que desprende el horno


en esta jornada de neblinas,

con los cerros atrapados por los cerros


o como la ropa interior tendida

deshumedeciéndose a chorros frente al anafe.

jueves, julio 03, 2008

s/c...


Tengo el apetito atravesado

en la garganta de tu cuerpo


por tenerte oscuramente

en esta pieza del silencio


donde se hacen cucharitas

con el roce de tu cuello


en nuestras manos,

nuestros labios

nuestros besos


pero nunca en el secreto

o en las cumbres de la intriga


o escuchando los arpegios

moribundos de una huida


o en la torre derruida

del marfil más estupendo


bajo el cielo derrumbándose

por techo


justo al centro de un capullo de crisálida.


miércoles, julio 02, 2008

Te Espero



Esperaré a que vengas
sacando fotos al camino,
o tal vez,
comiendo cerezas
en el huerto mío-nuestro.

Pienso en ti
por eso envolví mi corazón
en los recuerdos

Nuestros cuerpos
entrelazados
en un pañuelo de seda.

En tus palabras.
susurras
besas
esta escoba vieja

Y dices abandonar
tus andanzas
en los cielos negros
de las cloacas cibernéticas

Esperaré a que vengas,
ya nada será igual.
En nuestro puente
yo estaré
comiendo cerezas

Si quieres venir
estaré.
Si quieres venir,
Te encontraré.

Mientras,
estarás sentado lejos
cual gran pintor
ese que las hacia temblar,
a todas

Pero,
ya no soy la de antes
en soledad,
encogida,
adolorida.

Ahora soy ella,
esa que sabe
que el poder de tus manos
comienza en tu mirada

Ahora soy ella
y te espero.
Espero tu mirada
esa tuya-nuestra
besándome ahora.


Soy ella,
Bésame hoy
tócame en palabras
no dejes nunca mas
tus líneas calladas

s/c...


Todo lo que leas tiene su correlato

en una sencilla equivocación

ayer en la micro por ejemplo

mientras revisaba un texto x

sobre vivienda y decoración


se me pasó por la mente la luz del sol a hurtadillas

como en el piso del vehículo, escurriéndose de la gente

escapando por el espaldar de los asientos

como una sonrisa de luciérnaga


y de pronto una iluminación amarilla lo invadió todo

y un perfume delicado de la infancia nos rodeo por completo

y un sagrado error de los sentidos, nos devolvió por instantes

al tibio encuentro con tus abrazos, en plena calle.


s/c...


Suele la mañana revolverse rimbombante

y hacernos ruidos

el camión del gas por ejemplo,

o alguno que otro perro

y su estertórea comitiva


algún señor con su señora, o con los chicos,

en la pequeña calle abandonada entre la niebla


yo me despierto y miro al celu pensando en ti,

yo me despierto con sueño, muy habitualmente

cada noche me duermo tarde, analizando cosas

esta es mi casa por ahora, mañana no tengo idea


al desayuno te pienso y escribo metáforas

en realidad la tele se sienta conmigo a sus anchas

y apenas percibo más que mi cálido aliento


es complejo esto de preparar una defensa

porque es precisamente el tiempo quien no te acompaña

como tú ahora, mientras viajas bajo un cielo azul de Prusia,

con motas de algodón muy blanco, como apretándose.


martes, julio 01, 2008

Tu olor



El olor a naranjas llenaba por completo el ambiente.
Cerraba los ojos mientras disfrutaba cada trozo de aquella fruta jugosa y deliciosa.

Gozaba pensando en el movimiento y el viaje por aquellos parajes, que le llevaban a planificaciones de encuentros futuros.
Era feliz, porque el estaba ahí, aunque no físicamente.

Frente a ella se tropezaban el camino y los verdes cerros, que majestuosos muestran los juveniles brotes, antes arrebatados por el invierno.

El sol estaba calentito, el cielo azul celeste lleno de motitas asomadas tímidamente.
Las golondrinas aparecían de la nada, entre las torcazas que juegan coquetas, el juego del amor.
Cualquiera pensaría que el invierno ya se fue.

Cerraba los ojos y las pesadillas no aparecían en frente de ella.
Las imágenes de animales mutilados se retiraron a su tumba de agua y sal, agua y sal tantas noches derramada.

Sus pensamientos se llenaban de las notas del amor.
Las fluctuaciones y entonaciones de la voz que aun resonaba en sus oídos, tenían un efecto alborozado.

Pienso en ti y me recuerdas el olor de las naranjas

Hoy su teléfono sonaba y lo contestaba alegre, con las manos fragantes a naranja.

A mi Niña.


Hay que cantarle a la vida y enhebrarse de suspiros psicodélicos

hay que restregarse las narices y echar fuera

hay que seguir el rumbo entre cada punto aparte

así que a comas y comillas, quietecitas


yo debo, yo puedo, yo haré un esfuerzo

de la mano constructora de mi niña

de su aliento y su sonrisa

yo me iré a patanear lejos


¿qué más da?

el arte es el respiro cotidiano de los huesos

y de los músculos haciendo esfuerzos

sobrehumanos, naturales, hercúleos


también da lo mismo

yo la quiero, me arrebato y pienso

nunca nada ha de volver a ser lo mismo


ella es única

ella es perfecta

ella es dios disfrazado ahí en su estela

es la sombra de un cometa

y es la luz de algún silbido

cada nota musical que yo persigo,

y es frenética, como el perfume de la naranja


así de sencillo y uno respeta

a veces, el cantar de una sirena a lo lejos.


viernes, junio 13, 2008

Día de Campo con Tormenta


Mientras recorría los rincones de mi tierra, me he quebrado el seso escuchando música estrambótica, buscando un espacio para disfrutarlo.
Pero nada.

Los sonidos se mezclan.
Los queltehues, ya sabes, alharacos como siempre.

Brisa entre los árboles, lluvia en baldes furiosos caídos desde el cielo.
Era nuestro querido San Isidro que nos los lanzaba con estrépito, golpeando, gritando entre dientes sus truenos, a las multitudes: apaguen ese mantra, que ahí tiene su agua!.

Torrentes escurriendo en las quebradas, el verde de los pastos asomándose curiosos, mientras los ríos excitados, elevados, vitales, bajan arrastrando y abrazando las orillas.

La música excéntrica en medio de tanto barullo natural, desentonaba.
Yo solo pedía: Silencio

Buscaba bien adentro ese rincón mudo, pero había sido ocupado por una radio con rancheras.
Entonces sucedió.

Cruzando en plena lluvia un sector menos elevado, entro agua por arriba.
Pobre carburador!
Pif!, paf! Puf!
Hasta ahí llego el motor.

En medio de la nada.
Mi chofer triste, lloriqueando junto a una pobre loica, las garzas y mis queltehues
Finalmente en silencio.

jueves, junio 12, 2008

Estudios y bocetos.

Estudios y Bocetos. Plumilla y tinta china sobre papel hilado.






Estudios y bocetos





lunes, mayo 26, 2008

Agua


Por la ventana una nube se asomó, oscureciendo un bello día de sol.
Primero aparento ser pequeñita, rosa y regordeta. Al mirarle a través de esa ventana, era como mirar un cuadro, el caminante sobre el mar de nubes. Junto a ella se fueron amontonando más nubes esponjosas, una gris celeste, luego una lila, otra amarilla y al final las más grandes del grupo, azules, grisáceas y negras.

Las nubes, habían apagado la luz tibia y amarilla, ahora, era solo el paisaje de una gris ventana, el día había sido oscurecido.

Sentada sobre un sillón, una mujer, ensombrecida, no dejaba de mirar el monitor, al tiempo que con movimientos algo neuróticos, iba revisando los pliegues de su falda y acomodándolos de manera nerviosa.
Iba contando cuantos pliegues tenía su pollera y evitaba volver a leer un correo virulento, que ya había repasado unas cien veces.

Se levanto entonces de su asiento, apago la estufa, se puso su impermeable negro, enrollo su bufanda con desgano y salió a respirar.


Asomó un pie fuera de su casa y comenzaron a caer las primeras gotas de lluvia. El paraguas, en cambio se quedo descansando en el cálido hogar.

Fue siguiendo sus pasos sin ningún rumbo, en verdad, no iba a ninguna parte, solo caminaba.
Pisaba con cuidado de no poner el pie sobre alguna línea, caminando veloz, poniendo una bota frente a la otra en forma acompasada y segura. Sus tacones resonaban por toda la cuadra, mientras que con la mirada baja las gotas de lluvia, de esas nubes antes tan amigables, empezaron a golpearle el rostro.
Entonces se detuvo y miro al cielo, para sentir sus lágrimas, esas que a ella no le salían.

Los cabellos de Lily, color negro azabache, escurrían en agua de lluvia, como la ladera de los cerros de Nancagua en invierno, corriendo en pequeñas cascadas, alimentando las quebradas.
Lily, se quedo así, quieta, un buen rato, pensando en esos paisajes, mojando su rostro y cabellos, abriendo sus brazos para sentir la lluvia.

Lo único que la saco de sus pensamientos fue su celular, el que sonaba insistentemente con una musiquita odiosa que había elegido su hermana. Entonces, lo sacó de su bolsillo y simplemente lo apago. Continuo su camino, sin siquiera mirar quien le llamaba.
Tenía ese aparato en su bolsillo, pero en las siguientes llamadas, ni siquiera lo atendió para apagarlo.
Y se repetía a si misma en voz baja.
-Que se cree ella, a mi nadie me hace sombra. Hay que ser muy egocéntrica para creer que es tan importante.

Siguió avanzando, persiguiendo sus propios pasos ensimismada, hasta que un automóvil freno casi encima de ella, haciendo sonar su bocina.

Lo que el conductor le dijo al pasar por su lado, le saco de sus pensamientos dulces, de ser parte del paisaje
-Cuidado mijita, que la voy a atropellar si no se fija que cruza con rojo-

Cruzaba en rojo, y aunque hubiese visto el semáforo, ya no deseaba detenerse en esas luces. Los semáforos en rojo le recordaban cosas, demasiadas cosas.

Mantuvo su paso firme sin rumbo, como niñita a la que le dan pataletas, haciendo pucheros mientras se repetía despacio.
-No son celos, lo se, pero hacerme tonta a mi!

En su hogar aun estaba como fiel testigo, el paraguas abandonado, junto a la pantalla del computador del cual emergía en letras verdes y negras, una conversación completa de su novio, con una que se decía su amiga. Una conversación bastante romántica para un par de amigos.

Y volvía a su mantra
-Porque se da tanta importancia, aun cree que el esta embobado con ella. Y el, se comporta como si yo no existiese, y todo el tiempo ella haciéndose la amable, cuando en realidad tenía una imagen apestosa de mi.

Apresuro el paso, metió sin querer los pies en un charco de agua con sus botas altas y se mojo un poco bajo la pollera.

En el camino, se encontró con un amigo que la detuvo un rato. El trataba de charlar, pero ella no le escuchaba, era como sonidos de queltehues a lo lejos.

El, la invito a tomar once al único café que existía en el pueblo. Ella como ida, le siguió sin chistar.
Se sentaron uno frente al otro, mientras el, alegremente, le contaba de todas las cosas que le habían pasado en la semana.

Cuando llego el momento de ordenar, ella se paro y excusándose por no poder quedarse, que muchas gracias, simplemente se fue.

Mientras caminaba, mascullaba todo lo que le iba a decir:
- Yegua, mala amiga, eres una…
Entonces, nuevamente sonó su celular, esta vez lo miro para ver quien era y lo lanzo lejos, cayendo cerca de un sumidero de agua.

Al percatarse de su reacción, se llevo las manos a la cabeza con total desaprobación. Esa no era ella, no lo aceptaba.

Fue entonces, que paso por su cabeza, la nubecilla regordeta y rosa, que vio por su ventana...
Y en voz alta se dijo
-Nadie me hará quedar en sombras, me sacaré esto de encima, soy superior a todo aquello.

Tomó el camino calle arriba, por la avenida principal, llego hasta el mismísimo puente Zamorano, que cruza las aguas del río Blanco y bajo por una de sus orillas.

Normalmente ella iba por ahí a despejar sus pensamientos en largas caminatas, cuando estaba muy confundida, está vez sus paso le guiaron hasta allá inconcientemente.

Al terminar de bajar y siguiendo por la orilla, se percato que no había pájaros, ni caballos alrededor, solo unos queltehues a lo lejos, que seguían anunciando que venía más agua.
Lily estaba feliz de aquello, quería agua, más agua aun.

Sin pensarlo, se metió en pleno cauce, llegándole hasta las rodillas. La corriente era muy fuerte y el caudal del río iba en aumento.
Y esta vez se repetía suavemente
-Purificación, soy superior a esto, quiero esta mugre fuera de mi sistema.

Se arrodillo, para que el líquido frío y agresivo le cubriera la cintura.
Se sujetaba a las piedras del fondo mientras el torrente intentaba arrastrarla. Se quedo quieta y firme como un roble, mientras las aguas subían…
Sentía frío y por un momento creyó desfallecer. El dolor le llego hasta la medula y se abrazo al torrente, quien le acogió como un buen amigo.

Cuando volvía a casa, completamente mojada, apareció nuevamente su amigo dejado en la cafetería, con cara de preocupación, pues le había visto salir del lugar como una loca.

La había buscado por todos lados, llamado al celular que no le contestaba y al no tener respuesta, le hizo guardia fuera de su casa.
Al verla toda mojada, no le dijo nada, solo se saco la chaqueta para cubrirla y le abrazo.

Entonces, Lily lanzó una carcajada y le dijo tiritando
-No te preocupes, he tenido un día magnifico. Ahora si podemos tomarnos el café, me hacía falta un baño, ya estoy completamente limpia.

domingo, mayo 25, 2008

Pesadillas

Porque yo si acepto la escritura cercana a la parca... porque a veces si hay que expresar sentimientos que van más alla de la rabia, la envidia y el pataleo de niña...



Pesadillas, doy vueltas en mi cama, pensando en ti.
Mi cama antes tan tibia, hoy se enfría en tu recuerdo lejano.
Voy mojando mi almohada, pero no son lágrimas, es sudor frío de ese que no deja vivir. Son demasiadas promesas sin cumplir y necesito ser feliz de una vez por todas.
Hoy quisiera que estuvieras aquí, pero soy tan débil, no me atrevo siquiera a llamarte y tengo miedo de no poder seguir.
El agua ya me llega hasta los talones, pero no saldré de aquí, me ahogare en el sudor frío que hoy me recorre toda, porque se, que me dejaras ir, si así te lo pido
Te podría decir Abrázame fuerte, ven, sujétate a mi, pero el orgullo es más fuerte.
Estoy lejos y fría, miénteme otra vez, cuéntame esas historias lindas de nuestra vida juntos, seguro te creería.
Me voy...
Pero antes, no dejes de Rozar mis labios con tu boca tibia, necesito tu veneno para darme fuerzas y volverme aun más loca de lo que ya me tienes
Ya no mires más el cielo para buscar la misma luna que nos observa, desde hoy ya no es la misma. La que tú miras es la tuya y la que yo miro es la mía, ya no hay nuestros entre nosotros.
Pero, miéntete, piénsame todo al revés, que estaré alegre y sonriente, como siempre, no creas que sufrí, créeme que no te amo, duerme tranquilo y descansa con los ojos cerrados,
ya no estaré a tu lado, escuchando tus susurros al amanecer
Ahora silencio,
me voy...
Estoy rodeada de lobos
lejos y fría
No me busques

1.


No acostumbraba la leche, así que pidió un jugo de naranja de litro en caja. Recordó entonces las dosis de vitamina C del fin de semana en casa de Fernanda Valle, repasando cada gesto de su cara mientras la pastilla de efervescente se desarmaba. Observó la delgada llovizna a su espalda, emblanqueciendo la calzada de enfrente, al tiempo que retiraba sus bolsas plásticas del empaque, con un leve gesto de desgano. Caminó entre la gente que se guarecía de la lluvia sin prestarles demasiada atención. Luego, tomo la calle junto a la rotonda al otro lado de la valla de protección, enfilando por la vía secundaria recientemente asfaltada. El pavimento estaba jabonoso y los pocos vehículos que se desplazaban por ahí, lo hacían con sumo cuidado.

Sacó la llave del bolsillo de su pantalón y la engarzó en la cerradura. Entró al antejardín de la casona hasta la puerta y de ahí hacia la izquierda, por el corredor de latas que daba a los galpones. Al penetrar en la espaciosa sala, inhaló el perfume de la madera recién cortada. Después se dirigió hasta un mesón de gruesos tablones de roble, al fondo de la estancia y buscó una silla hacía poco acabada y la acomodó enfrente al mesón.

La secretaria no demoraba en volver, así que extrajo de su morral un grueso paquete color caqui amarrado con pitilla de algodón ocre; después, un sobre de papel celeste sujeto con cáñamo y finalmente, una bolsa de plástico verde, semitransparente. En el paquete grande venía una caja de óleos Rembrandt de 24 unidades, más dos botellas de vidrio acanalado con trementina, y un frasco de médium preparado al aceite. Del sobre celeste sustrajo una docena de pinceles Tigre de distintos tamaños, con finísimas cerdas anaranjadas muy suaves; de la bolsa de plástico retiró una tela de unos 30 por 40 centímetros de algodón imprimado, remachada con delgados corchetes brillantes.

Comprobó el número de hojas desocupadas de la libreta y echo en el bolsillo derecho de su chaqueta, el encendedor de plástico que le habían dado en el kiosco. Repasó algunos poemas inconclusos mientras en la radio de la mesa, se entonaban los últimos compases del concierto para piano de la tarde. Se ajustó la bufanda y buscó en el bolsillo izquierdo de su jeans, el lápiz a pasta verde, que su jefe había abandonado junto a la carpeta de los pagos mensuales. Meditó unos segundos observando la página y se puso a escribir encendiendo un cigarrillo, mientras repasaba la primera frase volteando la mirada hacia la caja de jugo, sonriendo, como si compartiera con alguien. Cerró los ojos unos instantes balbuceando aquella frase, repasándola lentamente y con los dientes ligeramente apretados la corrigió.

S/C...


Yo no puedo con la poesía quejumbrosa

esa que desata los tendones de la euforia

inútilmente como si exhalara muerte en

sus rugidos, como si la vida se escondiera

y diera chance al descalabro de los huesos,

de esos que comulgan con helmintos

y hacen fiestas y aquelarres ambulantes,

de cadáver peregrinando medio histérico

de cazuela de albatros con ensalada de tordo


no me hago más cargo de su estatuaria petulante

yo renazco bajo el lodo de la calle inerme

ciudadano de a pie que calza alpargatas Iberia

yo, balancín de la plaza antes que llegara el alcalde

yo paseante los domingos con el traje ad honorem

rúbrica imprecisa de mi sueldo en alógeno

pisada que han desdibujado cientos de habitantes

no tengo nada que ver contigo, pájaro de mal agüero


me desconozco si te he dedicado un verso

no te he visto ni en pelea de perros,

no cacho de ti ni una, colágeno sin elastina

no tienes ni un veinte de idea, tú, ceremonial

de iglesia prístina,

famosín al pedo, truco al borde de la cornisa

alero miserable bajo el brazo, comidilla lúgubre

tu insistencia me da el asco propio de los tábanos

aleteando ponzoñosos en la vera de la esquina de la carne


tú curahuilla en tránsito, ten más cuidado con lo que toses,

no te me hagas para el lado, sin primero saludarme, cuchufleta informe,

tísico astrolabio tirado a hombre. Saludos.


lunes, mayo 12, 2008

S/C...



Me puse leer mientras la luz del bus aún parpadeaba

Sentado junto a la ventana bus, camino a Valparaíso,

Me quedé callado esperando enfriarme un poco,

Caminé lo suficiente como para quitarme la chaqueta


Una joven mujer estaba sentada a mi lado,

Hablaba a ratos c/ su madre, sobre irse muy lejos

Era pequeña y delgada, de un cabello oscuro,

No superaba los 23 y se notaba algo incómoda


Sacó un cubo de rubik, y se puso a girarlo con sus dos nerviosas manos,

Yo miraba hacia la noche, y a unas diminutas linternas blancas, ordenadas tras los cristales.


sábado, mayo 03, 2008

Que talla dejarás de Usar



Corto, se apago, no se que sucedió.
Tu tu tu… el teléfono acusador, le indicaba, tu eres la única responsable.
Pero, era solo la batería que también le había abandonado.
Y entonces le bajo la angustia, finalmente podía haber conseguido aquello que había planificado durante el día.
¿Pero que es mejor cansarlo ahora y que se vaya? o esperar que estuviera todo el tiempo junto a ella… ¿Por que no lo había dejado decidir?
Ahora el gran terror se apoderaba de ella. El temor a la soledad y más aun a la lástima. No quería la lastima de nadie
Mientras aun resonaba el sonido de su voz en sus oídos, le escuchaba decir:
-¿que talla de ropa interior usas?, y ella solo pensaba, en la talla que quizás nunca mas usaría, mientras la palabra cáncer volvía a su cabeza.
La doctora Valdes, no hizo preámbulos, simplemente le dijo esa mañana que el nódulo que parecía benigno, ese que era solo liquido, había crecido y que se había densificado.
¿Que era todo eso? Y no lo quería saber, aunque ya lo sabía.
Su prima Emma, siempre tan alegre, fuerte, valiente, a ella, también le pasó y se lo había tomado con naturalidad. Ella misma le decía siempre para darle ánimos, no importa, fue a tiempo, un poco de quimioterapia y estarás bien, como decían todos. Sin embargo la historia fue muy distinta.
Fue un cáncer agresivo, maldito, que primero le quito la juventud, sus majestuosos pechos y finalmente toda esperanza de vida. No fue a su funeral, como era su costumbre pues detestaba a tanta gente hablando bien de otro que ya no lo va a escuchar, el llanto y las lamentaciones.
Entonces pensó, en quien iría al suyo.
Su hijo, probablemente llevado por su padre. Y al pensar en su gran amor, ahí mismo, junto a todos los tiburones, lo decidió por el.
El es su gran amor, pero se equivoca siempre con el, siempre quiere decidir por el que es lo mejor para si mismo, por ello su teléfono le acusa… tu tu tu.
La vida es injusta, pensaba, mientras se tragaba las lágrimas al escuchar cuando el preguntaba, que talla de ropa interior usas…

jueves, mayo 01, 2008

Trabajos (muy antiguos)...

Óleo y esmalte sobre papel, sobre cartón preparado.

Trabajos (muy antiguos)

Esmalte y óleo sobre papel sobre cartón preparado.





Trabajo en proceso...

Ejercicio de óleo sobre tela, proceso de dibujo y pintado (no terminado).





En proceso...